Ace of Base y la Celebración de una Hermosa Vida

Esta reconocida agrupación sueca es otro ejemplo de una banda muy comercial que esconde profundas verdades cristianas en las letras de sus canciones

Uncia es un país que siempre se ha destacado por ofrecernos buena música en distintos géneros. Es imposible no pensar en ABBA, pero también vienen a la mente agrupaciones de pop-rock como Roxette o los glamers de Europe; y si pensamos en el sonido eurodance, indudablemente viene a la mente Ace of Base.

A decir verdad, resulta realmente complicado no pensar en la agrupación como un formato muy similar a sus compatriotas de ABBA, ya que se trata de dos hombres interpretando instrumentos mientras dos preciosas mujeres se encargan de la parte vocal. En este caso se trata del tecladista y, a veces, encargado de rapear, Ulf Ekberg, junto con la familia Berggren: el guitarrista y también tecladista Jonás y sus dos hermanas, Jenny y Linn.

La banda, originaria de Gotemburgo, se constituye en una grandiosa fórmula que suena incesantemente en las discotecas con su particular sonido que fusiona el pop, la electrónica y el reggae. Lo que los hizo realmente diferentes, sin embargo, eran las raíces de la fe cristiana que caracterizaban a los hermanos Berggren, quienes, como ha ocurrido incesantemente en la historia de la música contemporánea, fueron educados no solo por estos valores, sino también por sus acercamientos al góspel. Es por ello que, como decía en algún momento Jenny, parte de la consigna del grupo era estar lejos del estilo de vida del eslogan «sexo, drogas y rock n’ roll» y mostrar que, sin necesidad de un estilo de vida destructivo, podrían ser estrellas y divertirse en grande.

Su disco debut de 1992 se lanzó en Estados Unidos como The Sign, pero en Europa llevaba el título de Happy Nation. Este consigue éxitos radiales que hoy los nostálgicos de la época recuerdan con gran cariño, con títulos como “Don’t Turn Around”, “Living in Danger”, “All That She Wants”, “Wheel of Fortune” y la anteriormente nombrada que da el título al álbum.

La canción “Happy Nation” comienza como una especie de alabanza entre latín y hebreo, para continuar como una plegaria pidiendo salvación para la humanidad. A pesar de ello, no se puede ignorar que el video de la canción se torna muy confuso debido a las imágenes proyectadas, que van desde el budismo, el lenguaje de runas y el símbolo de la paz, hasta la crucifixión de Jesús. Todo esto, a decir verdad, le da un extraño sabor de universalismo más cercano al hipismo que a una declaración de fe.

El éxito de la banda se dispara en gran forma, permitiéndoles salir de gira lejos de su país y convirtiéndolos rápidamente en una de las agrupaciones más populares de aquella época. No obstante, la polémica no se hizo esperar debido al pasado nazi que en los ochenta profesaba Ulf Ekberg. A pesar de su insistencia en ser una etapa superada y ya no pertenecer a estas ideologías, la prensa parecía deleitarse en conspirar y buscar significados ocultos en su actual banda. El resto de los integrantes, por su parte, afirmaban que el pasado de su compañero ya no importaba si ya no era adepto a esas ideologías, y sostenían que, como cristianos, la actitud debía ser el perdón y seguir adelante.

En el caso de Jenny, la hermana trigueña del grupo, siempre fue importante estar involucrada en actividades eclesiales; no era desconocida su gran actividad como voluntaria en campamentos de niños para promover sus valores y creencias, a pesar de la popularidad que ya había obtenido. En algún momento antes de Ace of Base, realizó trabajo vocal para el disco Masques y perteneció a la banda Eja, participando en festivales cristianos de Suecia. En el 2006 se unió a algunos músicos de su país para el proyecto Arose.

El 27 de abril de 1994 (corregido el año histórico), Jenny sufre un amargo momento en el que una fanática del grupo llamada Manuela Behrendt entró por la noche a la casa de la familia Berggren, atacó a la cantante mientras dormía y la obligó a ir al cuarto donde estaban sus padres, los cuales lograron detener a la atacante. Fue acusada en la corte de violación de domicilio; la mujer no pudo regresar a Suecia durante cinco años mientras pasaba su condena. Este momento se haría muy conocido y causó en su día un fuerte trauma en la cantante.

Posterior a esto llega el disco The Bridge. El sencillo más conocido fue, por supuesto, “Beautiful Life”, una triunfalista canción escrita en un momento de mucha felicidad y realización en el cual se encontraba Jonas:

«Estás buscando pertenecer a alguna parte, estás de pie solo. A alguien que te guíe en tu camino, ahora y por siempre. Es una vida hermosa, solo quiero estar a tu lado y permanecer hasta que acabe el alba».

La canción “Ravine” fue escrita debido al incidente sucedido a Jenny, pero también por una experiencia en un viaje a Israel:

«¿Has oído, has escuchado acerca de esta chica que fue arrancada de raíz? ¿Has oído lo que ella aprendió? Como la humildad: ganas cuando pierdes. He aprendido que las noches más horripilantes tienen fin. Estaba herido, estaba perdido; en la oscuridad encontré el camino a un amigo. (…) ¿Por qué preguntas por qué no culpo a mi Dios? Te diré algo: Él era el único que estuvo allí».

El álbum Flowers de 1998 contiene la canción “I Pray”, con una letra que raya entre la nostalgia y la esperanza. En el 2002 llega el disco Da Capo, donde uno de sus éxitos es “Beautiful Morning”, canción que continúa por la línea de escribir temas alegres y optimistas.

Sin embargo, alrededor de la banda las cosas ya no parecían tan glamorosas como cuando comenzaron. Linn ya venía desde hacía varios años en su postura de permanecer en bajo perfil, buscando por su propia voluntad perder protagonismo dentro del grupo y dejarle a Jenny la parte frontal en la mayoría de las canciones, decepcionada del mundo del espectáculo. Jonas se encontraba más interesado en pasar tiempo con sus hijos y esposa, lo cual llevó a que solo Jenny y Ulf se preocuparan por promocionar el disco.

Jenny ya se encontraba, de igual manera, enfocada de manera alterna en su carrera en solitario, que en el 2010 dio a luz al álbum My Story, donde deja ver sus convicciones a través de canciones como “Give Me the Faith”. En ese mismo año, Jonas y Ulf sorprenden a los fans con un nuevo disco bajo el nombre de Ace of Base; no obstante, este proyecto (titulado The Golden Ratio) cuenta con las juveniles cantantes Clara Hagman y Julia Williamson. El disco tuvo una gran aceptación de parte de la crítica musical, pero la nostálgica audiencia se encontró dividida.

Muchos afirmaban que Ace of Base no puede seguir siéndolo sin la presencia de las hermanas Berggren. Finalmente, esta nueva formación no duraría mucho y no se conoce a ciencia cierta si la banda original pueda regresar en un futuro.

Algo me llama profundamente la atención de la música de Ace of Base y es que, como opinamos en el artículo «U2, los salmos y lo que llamamos música cristiana», en muchas ocasiones los salmos eran momentos desgarradores de clamor a Dios por ayuda, pero de igual manera no desconocemos los momentos triunfalistas y de celebración cuando Dios libró a su pueblo de momentos de opresión. En ese sentido, la música de Ace of Base no desconoce los difíciles momentos de la vida, pero transmite una pegajosa alegría tanto en sus letras como en su excelente música, que no se sale de la realidad como mucha música cristiana actual que se basa en la equivocada idea de que todo se soluciona con un simple «declarar» y «decretar».

Al igual que en la canción “Ravine”, como creyentes reconocemos que es Dios quien de forma sobrenatural nos protege en nuestra hora más oscura, y es al reconocerlo en todos nuestros caminos que podemos celebrar la hermosura de la vida.

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