Hacer el intento es decirle a los demás y a nosotros mismos que somos más capaces de lo que creemos y que ciertamente lo podemos en gran manera lograr.
Lo importante es atreverse y luchar por lo que deseamos, usted también puede, no le tema al caerse o fallar, ello no es más que la preparación para llegar lo más lejos posible en su carrera, atrévase a fallar, pero también a levantarse y continuar adelante a pesar de los errores que usted pueda cometer, viva la emoción de hacer algo diferente y algo que durante mucho tiempo tal vez ha deseado, no lo deje para el olvido ni ahogue sus penas en lágrimas que de alguna u otra manera se pudieron ahorrar.
Haz el intento de hacer lo que has querido hacer, no te preocupes por los que están en derredor y por las críticas que podrás recibir.
Los grandes hombres que han triunfado a lo largo de la historia decidieron salir adelante por encima y por sobre cualquiera de las circunstancias que pudieron haber encarado en las olas intempestivas de la profunda mar y de las situaciones adversas que pudieron ahogar sus vidas, pero lo más importante es que lo intentaron de día y de noche, con fuerzas y sin ellas, con deseo o con ganas de llorar o de rendirse, hacer el intento y los subsiguientes que sean necesarios es la mejor y mayor muestra de perseverancia y además es un indicativo que estás acortando la meta y, por lo tanto, el objetivo está mucho más cerca del día anterior.
Hacer el intento es mostrar el carácter que se ha forjado en el intelecto y en el alma de los hombres que hemos decidido no conformarnos al presente, sino mirar hacia el futuro con más y mayor optimismo y plenamente convencidos que la lucha por llegar a la meta ha comenzado y terminará dependiendo del corazón que coloquemos en ello.
No se rinda que apenas está comenzando la carrera hacia el éxito, tome todo su arsenal y continúe una y otra vez más, solo la constancia le permitió a la humanidad contar con grandes almas que luego de miles de intentos y oportunidades consiguieron aquel “imposible” por el que luchaban, ciertamente no fue de la noche a la mañana, pero en su momento de que fue, lo fue.
Sigue adelante y no te rindas, recuerda que si te rindes pierdes el mayor de los éxitos para ti.
Números 21:3
El Señor atendió a la súplica de los israelitas y les concedió la victoria sobre los cananeos, a los que destruyeron por completo, junto con sus ciudades.
Josué 8:1
¡No tengas miedo ni te acobardes! Toma contigo a todo el ejército, y ataquen la ciudad de Hai. Yo les daré la victoria sobre su rey y su ejército; se apropiarán de su ciudad y de todo el territorio que la rodea.
