En las horas después del cese al fuego que terminaría con la Primera guerra del Golfo, Jarecke estaba viajando por la autopista Iraq – Kuwait, cuando encontró un camión solitario destruido por un bombardeo americano.
La foto que Jarecke tomó muestra los restos carbonizados de un soldado iraquí con su última expresión facial calcada en su rostro y sus brazos colgados sobre la ventana del vehículo casi como mirando a la cámara.
Jarecke estaba viajando con un oficial de asuntos públicos del ejército quien le permitió tomar la foto.
Debido al contenido gráfico, considerado “muy gráfico, aun para los editores [de diarios socios de la AP],” la foto de Jarecke fue sacada de las noticias de la AP la cual no permitió que la foto fuera mostrada en los Estados Unidos en ese momento.
Aunque la foto sí causó una gran controversia en el Reino Unido luego de ser publicada en el diario London Observar.
Vincent J. Al abiso, editor ejecutivo fotográfico retirado de la Associated Press, se arrepiente de sus acciones y dice que si la imagen fuera presentada en estos momentos él no la censuraría,
“Esa foto hoy la dejaría salir al aire.”
