El árbitro de fútbol tuvo que ser sustituido antes de comenzar un partido de categorías juveniles en Bielorrusia por intentar dirigir el encuentro completamente borracho.
Poco antes de comenzar el choque, el árbitro central dio evidentes síntomas de embriaguez y dos asistentes tuvieron que saltar al césped para llevárselo a los vestuarios, ya que este no podía ni siquiera aguantar el equilibrio en medio del terreno de juego.
Este hecho le terminó sacando risas al público asistente al partido y aplaudió al árbitro cuando entraba en el túnel de vestuarios.
