La música rock, como uno de los fenómenos masivos más influyentes en la juventud del siglo XX, siempre ha sido vista desde un punto de vista contestatario y antisistema. Cualquier otra filosofía, para algunos “puristas”, es sencillamente desechadas.
Incluso lo que llamamos rock cristiano, según la postura de sus ejecutantes, es visto como música anárquica en cierta manera, ya que algunas bandas de punk, sonidos hardcore o extreme metal afirman radicalmente, y de forma enfática en sus letras, que solo Cristo es la respuesta social y humana, criticando con dureza cualquier propuesta política y religiosa.
Incluso, para ser francos, ¿qué puede ser más antisistema que bandas como Antestor usando el oscuro black metal para cantar sobre Jesús? Para el establishment de la tribu urbana de los blackers es un gran choque, del cual han salido particulares historias de las que hablaremos en otra ocasión.
Decía Mark Stuart, de la banda alternativa Audio Adrenaline: «… La única diferencia [entre el rock y el rock cristiano] es la lírica, y aun entonces la diferencia es algunas veces sutil… básicamente, en la raíz, no hay diferencia. El cristianismo es sobre rebelión. Jesucristo es el más grande rebelde que ha caminado sobre la faz de la tierra… Él fue crucificado por su rebelión. El rock n’ roll es sobre la misma cosa: rebelión… para mí, el rock y la iglesia van de la mano».
Significativo o no, si usted decide darle importancia o validez a estas interesantes declaraciones, lo cierto es que hoy por hoy es difícil ver al rock solo en estos términos; más aún si sus melodías acompañan, de forma menos que sutil, los devocionales de los niños en la escuela dominical o las agradables reuniones para adolescentes.
Algo que me llamó la atención y admiración fue la sorpresa que la cantante Amy Lee, vocalista de (una de las tantas en desprenderse de la etiqueta “música cristiana contemporánea”), nos dio en el 2016: el lanzamiento de su producción de corte infantil, Dream Too Much. Es un excelente disco donde la imagen de chica ruda a la que tenía acostumbrados a muchos de sus fans queda, de alguna manera, opacada, ofreciendo un toque fresco a su versatilidad como artista.
En esta ocasión, haremos un repaso por algunos proyectos musicales bastante llamativos. Se trata de rockeros que, ya sea por una sola ocasión o porque se inclinaron por esta línea, decidieron sacar discos que pudieran llegar a un público infante o preadolescente enseñando sobre la fe cristiana.
1 – Yancy

Con un sonido fresco y alternativo, y una estética algo glam que recuerda a cantantes como Pat Benatar, Yancy (Wideman Richmond), originaria de Misisipi, dedica su talento a cantar sobre Jesús a una audiencia infantil.
Ha compartido escenario al lado de bandas como MuteMath, Newsboys y Nichole Nordeman. Aunque su carrera musical cuenta con discos para varias edades, es el público infantil el que más ocupa su tiempo a través de su proyecto eclesial denominado Little Praise Party.
Recomiendo especialmente su trabajo Rock-N-Happy Heart.
2 – Phredd

Este músico de Pensilvania no pareciera muy rockero a primera vista; muchas veces aparece acompañado simplemente de su voz y su inseparable banjo-uke, instrumento base dentro de su propuesta.
Sin embargo, al escuchar más detenidamente los matices de sus discos, vemos cómo se exploran sonidos en una onda caribeña, algo de hillbilly, folk, blues, rock acústico y hasta algo de rap. Tal vez la mejor forma de catalogar su música sea dentro de la llamada world music.
Por otra parte, ha logrado acaparar a la audiencia infantil con buen humor, historias entretenidas y obra social; es por ello que sus presentaciones logran, de igual manera, aceptación entre el público adulto.
3 – Hillsong Kids

La iglesia Hillsong, creada en Australia y que se ha extendido poco a poco por América y Europa, es bien conocida en los medios de comunicación por ser una congregación llena de buen rock ‘n’ roll.
Dentro de sus divisiones está, por supuesto, la banda de modern worship Hillsong United, acompañada por Hillsong Young & Free y, lógicamente, Hillsong Kids.
Con explosivas coreografías y el clásico sonido Hillsong —que transita desde el pop y la electrónica hasta el brit rock—, sus varias producciones en el mercado han logrado, al igual que sus divisiones más juveniles, encajar con gran aceptación entre el público.
4 – Club J

La disquera Integrity Music se esfuerza en llegar a públicos de todas las edades; en esta ocasión, lo hace con este bonito proyecto donde se reúnen varios artistas para interpretar música de modern worship, adaptando canciones conocidas para un público infantil.
Spin y Praises Jam son dos buenas producciones cargadas de música dance, alegre rock moderno y hasta un poco de happy punk.
5 – Mission Six

Sobre esta agrupación ya se documentó un poco más en el artículo «Las 10 mejores bandas cristianas de teen pop». Se trata de una banda que, aunque hoy en día es juvenil, comenzó como un novedoso grupo de rock de infantes que interpretaban muy bien sus propios instrumentos.
6 – Alas de Águila

La parte latina viene con el dúo mexicano Elvira Garza y César Garza (quienes no son hermanos, como se pensó en un principio). Por otro lado, sería inapropiado decir que su público es solo adolescente, ya que sus canciones han llegado a un amplio grupo de personas de todas las edades.
Muchos de los que crecimos en los 90 recordamos con gran cariño su producción homónima de 1993 e, igualmente, su segunda producción en el 2001. Actualmente, cada uno se encuentra en proyectos por separado, mientras esperamos que se pueda concretar una tercera entrega.
7 – VeggieTales

Posiblemente, este levante las cejas de muchos, ya que no se trata exactamente de una banda o artista real. La modalidad del bubba gump pop, que comenzó en los 60, ha dado proyectos muy divertidos como The Banana Splits, The Archies y, un poco más recientemente, Alvin y las Ardillas, que consiste en caricaturas que «componen» sus propias canciones.
VeggieTales es una serie animada muy famosa que cuenta, igualmente, con algunas películas y cuya popularidad se basa, especialmente, en enseñar valores cristianos a los niños.
Obviamente, esto vendría acompañado de bandas sonoras donde sus aventuras inspirarían a bandas como Newsboys, Skillet y The O.C. Supertones, entre otras. De igual manera, la mayor parte de sus discos serían interpretados por los personajes de Larry y Bob, con temas propios para las series o películas, como también covers de pop, country, modern worship o de artistas famosos como Cyndi Lauper, Elton John, Huey Lewis & The News, The Doobie Brothers y más.
8 – Carman

Toda la versatilidad y eclecticismo de este artista que comenzó en los 80, se traspasa a un público más preadolescente con el álbum Yo Kidz!
9 – Prism

El clásico sonido Singh pop de los 80, estaba bien reflejado en este proyecto de Chris Harris y Mark Hermann, recopilando canciones de campamentos, coros, himnarios y de escuela dominical.
Cuatro trabajos de esta dorada década, acompañados de un buen grupo de voces y melodías alegres.
10 – 2nd Chapter of Acts

El trío de folk rock más popular de la época del Jesus Music, sacó a la luz en el año de 1980 el álbum “The Roar of Love”, totalmente dedicado a Las Crónicas de Narnia.
Con colaboraciones de Michael Omartian y Phil Keaggy, es un disco de colección tanto para los nostálgicos de la época del Jesús rock como para los fans del escritor C.S. Lewis.
Bonus – Glass Hammer

Ya hemos hablado bastante en otros artículos sobre la influencia de los escritores Lewis y Tolkien en las bandas cristianas. Pueden conocer un poco más en el artículo «La historia del rock progresivo en la música cristiana».
The Middle Earth Album (2001) es un trabajo cuyo título no necesita mayor explicación si se está bien familiarizado con El Señor de los Anillos. A diferencia de otros trabajos de la agrupación, esta producción está armonizada no por sus acostumbrados teclados, sino por alegres canciones de estilo celta irlandés.
Es un excelente trabajo de una de las mejores bandas cristianas del género progresivo, que puede ser disfrutado por público de todas las edades.
