Un musulmán es quien acepta las creencias islámicas, es decir, que cree en un solo Dios y además en el profeta Mahoma como mensajero de “Dios”.
En lo cotidiano la condición de musulmán implica una serie de actos obligatorios: las oraciones diarias prescritas, el ayuno del mes de Ramadán, el pago de una contribución sobre la riqueza, la peregrinación a los lugares santos donde transcurrieron los capítulos más importantes de la historia sagrada de la humanidad, el combate en defensa de la fe.
