El término cantautor es demasiado amplio. Este fue utilizado principalmente en la historia del rock por los músicos folk norteamericanos como Joan Baez y Bob Dylan. En España se le llamó «nueva canción», la cual tuvo a artistas de peso como Joan Manuel Serrat. El mismo movimiento fue conocido en América Latina como «música de protesta».
No obstante, la categoría de cantautor no encaja solamente dentro de un contexto lírico social, ya que las experiencias personales también forman parte de sus temáticas; incluso, muchos intérpretes exclusivos de la balada romántica pueden ser parte de esta. Muchos músicos denominados de esta manera también son fervientes creyentes, lo cual enriquece de manera fresca e inmediata a la llamada «música cristiana».
Me atrevo a decir que, lamentablemente, mucha música góspel en la actualidad —por lo menos en términos más comerciales— carece de profundidad en varios aspectos. Pero, dejando todo esto aparte, vamos a ver algunos músicos mundiales muy importantes a los que vale la pena prestar atención, no solo por su nivel musical, sino también por sus interesantes líricas.
1. Bill Fay

Es curioso tratar de describir la carrera de un músico que no está dentro de la música gospel y que, a pesar de su directo mensaje por sus creencias, tampoco es visto dentro del mercado principal como un artista religioso: es sencillamente Bill Fay. Las canciones de este músico inglés son realmente bellas, un soft rock con el marcado sello europeo y cargadas de creatividad. Lo interesante es que su música, a pesar de tener cierta influencia del Jesus music de los 70, nunca parece identificarse con este movimiento. Su vida personal ante la farándula es nula, pero a cambio tenemos a un artista de fe en los mejores niveles de creatividad.
2. Roger McGuinn

The Byrds son toda una leyenda de la apasionada década de los 60, una banda que amaba tanto el sonido merseybeat como el folk, por lo cual sus integrantes se aventuraron a fusionar su amor por los Beatles con la música del pueblo para dar paso al particular sonido de la banda. McGuinn siempre fue pieza clave hasta la disolución del grupo al entrar en la nueva década, tras lo cual continuó activo con su carrera en solitario.
En 1977, agotado por su adicción a las pastillas, conoce a un músico de jazz creyente quien lo invita a buscar a Jesús para aliviar su fuerte problema de depresión. Semanas después, al pasar nuevamente por un mal momento, decide orar por su cuenta y entregar su vida a Cristo. Curiosamente, junto con su esposa, ahora busca la dirección divina sobre el futuro de su carrera. Sin embargo, Roger McGuinn no se convierte necesariamente en lo que llamamos un «cantante cristiano»; él entendió que la voluntad de Dios era que continuara como un artista en la música secular. Hoy, con más de 70 años de edad, es reconocido como uno de los músicos de creencias cristianas más queridos en Norteamérica.
3. Kemper Crabb

Se trata de un pastor reformado que ha formado parte de bandas de rock importantes como Arkangel, RadioHalo, Caedmon’s Call y Atomic Ópera, aunque es conocido principalmente por sus obras en solitario. Con un sonido celta medieval realmente impresionante y matices europeos a pesar de estar radicado en los Estados Unidos, Kemper Crabb es un músico que siempre buscó romper con los vínculos de la música cristiana comercial para desarrollar arte con más libertad creativa. Su trabajo más importante, The Vigil (1982), es muestra fiel de ello.
4. Andy Pratt

Cantante, compositor y multiinstrumentista norteamericano radicado en Europa la mayor parte de su vida. En los años setenta participó en varios grupos musicales en Cambridge, pero tras la muerte de su padre y en busca de un nuevo sentido para su vida, se radica en Boston para estudiar en el Life Institute. Esa búsqueda se tradujo en una carrera musical donde desarrolló un estilo pop rock muy propio, pero principalmente en su conversión al cristianismo, algo que le dio a su música una nueva perspectiva. Esta espiritualidad, como él mismo la describe, ha sido un ímpetu de curación interna para personas en dificultades. Su estilo característico, sus baladas de rock muy bien elaboradas y sus coqueteos con el jazz plasman su personalidad bohemia y lo hacen un artista de fe único.
5. Marcos Vidal

¿Qué podemos decir al hablar de este importante músico y predicador español? Sus poéticas canciones lo hicieron destacar en una época en que la música cristiana en español estaba saturada de producciones de alabanza y adoración que repetían la misma fórmula. La profundidad de sus letras, que nos llevan a grandes reflexiones, y su formación musical en el jazz y el clásico, hacen de canciones como «Cara a cara», «El milagro» y «El cantar de Nueva York» parte de un repertorio único e inolvidable.
6. T-Bone Burnett

A mediados de la década de los 60 estuvo de gira con Rolling Thunder Revue al lado del mismísimo Bob Dylan, poco antes de la conversión al cristianismo del icono del folk rock. En la década de los 80 graba su disco Truth Decay, el cual fue valorado por la revista Rolling Stone y calificado de manera curiosa como «blues cristiano místico». Poco a poco logra posicionarse como un cantautor norteamericano muy creativo y digno representante del roots rock, manteniendo vigentes las raíces del rock and roll en una década donde los sonidos electrónicos eran muy populares. Sus melodías han formado parte de diversas películas, fue pieza clave en la promoción de grupos como Los Lobos y su espiritualidad, tratada de forma inteligente, ha influido en diversos músicos, entre ellos la banda Sixpence None the Richer.
7. Alejandro Alonso

Su conversión al cristianismo llegó en la época hippie en México. Curiosamente, a pesar de que el «movimiento de Jesús» en la parte latina emergió de ese país, Alejandro Alonso desconocía esto y su acercamiento a Dios vino de una búsqueda espiritual muy personal. Perteneció a varios grupos de rock cristiano, pero su momento más relevante llega al trasladarse a Chile. Allí graba su disco Cántico de libertad, desarrollando un estilo de rock muy bohemio con bases de blues, latin jazz y balada. No solo destaca su voz —ya que Alonso es, sin lugar a dudas, un excelente guitarrista—, también brilla su exitosa canción «Alguien», la cual en su momento destronó del número uno de las listas a «Bad» de Michael Jackson.
8. J. C. Ancatrio

Músico de Santiago de Chile que comenzó su recorrido por la música desde muy pequeño como una forma de expresar su dolor y tristeza, todo esto acompañado por su estilo de vida hippie. En el año 1978, toda esa desesperanza desaparece tras un encuentro personal con Jesús, donde comienza también un cambio en la dirección de sus composiciones, uniéndose a nuevos grupos para expresar su fe. Folclore latinoamericano, rock, jazz fusión y algunas reminiscencias de música étnica acompañan su riqueza musical y sus grabaciones llenas de esperanza y amor. J. C. Ancatrio continúa hasta el día de hoy ofreciendo conciertos y sus canciones ya forman parte de la historia de la música cristiana en Latinoamérica.
9. Damien Jurado

Comenzó como parte del nuevo punk de los noventa con grupos como Coolidge y la controvertida banda Raft of Dead Monkeys. Sin embargo, su carrera en solitario es algo totalmente diferente: un giro interesante hacia el rock suave y, en ocasiones, progresivo. Damien es, además, un cantante de historias; su voz nos guía a través de personajes inventados por él, cuyos argumentos emotivos podrían formar parte de la vida real de cualquiera. Esto lo convierte en un personaje sumamente creativo y uno de los más citados en los últimos años.
10. Juan Luis Guerra

Decir simplemente que este artista es un músico de merengue o de música tropical sería quedarnos cortos ante las composiciones de este excelente músico de República Dominicana. La bachata fusión, las baladas, el latin pop y también algo de rock heredado de su amor por los Beatles forman parte de su repertorio; podríamos definirlo como un músico que busca un estilo universal. Su conversión al cristianismo es un hecho destacado y para nada un secreto. Sin embargo, ha recibido críticas de sectores eclesiásticos que no ven con buenos ojos que combine canciones para el Señor con sus típicas canciones románticas. Juan Luis ha expresado que componer canciones cristianas es algo que no dejará de lado, ya que es parte del don que Dios le ha dado. Ya sea con temáticas sociales, románticas o gospel, estamos ante un gran músico que incluso fue telonero de los Rolling Stones en su país.
11. Bruce Cockburn

Cantante canadiense que, como muchos en esta lista, tuvo su encuentro espiritual en los años 60 para destacar mayormente en la década siguiente. Su folk rock es definido en ocasiones como «rock cristiano místico»; sin embargo, su enfoque en temas políticos ha abierto su panorama a un público más amplio. Es precisamente ese lado social lo que le ha causado controversias por ser, en ocasiones, bastante directo y agresivo. Un músico complejo, pero muy valorado por su creatividad.
Bonus – David Bazan

Este personaje entra en una posición delicada y extraña. David Bazan fue líder por muchos años de la banda cristiana pionera del indie e incluso del emo, Pedro the Lion. Lo que hace particular a este músico —que actualmente se presenta mayormente con guitarra acústica— es que sencillamente ya no se declara creyente. Lo cierto es que el interés de Bazan en el cristianismo no ha dejado de ser importante en sus canciones, las cuales son ahora una especie de búsqueda interna. Curiosamente, se sigue presentando tanto en escenarios seculares como en festivales de rock cristiano e iglesias. No ha perdido su creatividad artística ni su melancolía característica.
