Los jugadores a continuación no tienen problemas colocando la pelota en la cesta.
Está lista de 10 máximos anotadores de todos los tiempos en la NBA está liderada por la leyenda de la NBA, Kareem Abdul-Jabbar, quien se retiró en el año de 1989 y aun así 21 años después no ha sido superado en lo más alto del top 10.
El mejor jugador de todos los tiempos, según los críticos alrededor del mundo, Michael Jordán ocupa el tercer puesto detrás de su eterno rival en las épocas de gloria de los Chicago Bulls, “el cartero” Malón.
El único extranjero en este ranking de los 10 más anotadores de la historia es el nigeriano Hakeem Olajuwon, quien se encuentra en el puesto 8.
Un dato importante es que el único jugador activo que se encuentra más cerca del primer puesto es el excéntrico y muy reconocido Shaquille O’Neal.
1. Kareem Abdul-Jabbar – (1969/1989) – 38,387 Puntos.

La trayectoria de Kareem Abdul-Jabbar entre 1969 y 1989 representa la era de mayor constancia en la NBA. Desde su debut como Lew Alcindor en Milwaukee, donde logró su primer título en 1971, hasta su consolidación en los Lakers del “Showtime”, su icónico Skyhook resultó imparable.
En estos veinte años, acumuló seis campeonatos y seis trofeos MVP, convirtiéndose en el máximo anotador histórico de la liga en 1984. Su retiro en 1989, a los 42 años, cerró un ciclo de disciplina deportiva y activismo social que transformó el baloncesto moderno para siempre.
2. Karl Malone – (1985/2004) – 36,928 Puntos.

Conocido como “The Mailman” por su fiabilidad para anotar, Karl Malone definió la posición de ala-pívot durante casi dos décadas. Formó en Utah Jazz, junto a John Stockton, una de las parejas más letales de la historia, basando su éxito en la perfecta ejecución del pick and roll.
Aunque el anillo de campeón le fue esquivo frente a los Bulls de Jordan, Malone cosechó dos trofeos MVP (1997, 1999) y 14 selecciones al All-Star. Con 36,928 puntos, se retiró en 2004 como el segundo máximo anotador histórico, dejando un legado de potencia física y longevidad inigualable.
3. Michael Jordan – (1984/2003) – 32,292 Puntos.

Michael Jordan transformó el baloncesto global desde su debut en 1984 con los Chicago Bulls. Tras años de lucha contra la hegemonía de los Pistons, Jordan lideró una de las mayores dinastías del deporte, logrando dos “three-peats” (1991-1993 y 1996-1998). Su competitividad feroz, capacidad atlética y el icónico estilo de juego en el aire lo convirtieron en un fenómeno cultural.
Con seis anillos de la NBA y seis premios MVP de las Finales, su impacto trascendió las canchas, revolucionando el marketing deportivo y elevando la NBA a niveles de popularidad nunca antes vistos.
4. Wilt Chamberlain – (1958-1974) – 31,419 Puntos.

Wilt Chamberlain transformó el baloncesto profesional mediante un dominio físico sin precedentes. Conocido como “The Big Dipper”, su carrera (1959-1973) desafió los límites de lo posible, destacando su legendaria temporada de 1962 donde promedió 50.4 puntos y anotó 100 en un solo partido.
Aunque obtuvo dos campeonatos (Sixers y Lakers), su legado reside en la inmortalidad de sus récords: sigue siendo el máximo reboteador histórico de la NBA. Chamberlain obligó incluso a modificar reglas del juego para frenar su superioridad, consolidándose como el atleta más dominante y estadísticamente imbatible en la historia del deporte.
5. Kobe Bryant – (1996 /) – 28,601 Puntos.

Kobe Bryant, apodado “Black Mamba”, definió una era de competitividad implacable en Los Angeles Lakers (1996-2016). Su carrera estuvo marcada por una ética de trabajo feroz que lo llevó a conquistar cinco campeonatos de la NBA y dos oros olímpicos.
Capaz de anotar 81 puntos en un solo encuentro, Bryant trascendió el deporte gracias a su “Mamba Mentality”, inspirando a generaciones enteras a buscar la excelencia. Tras su retiro en 2016 con una épica actuación de 60 puntos, su legado se consolidó no solo como uno de los mejores anotadores de la historia, sino como un ícono cultural global.
6. Shaquille O’Neal – (1996 /) – 28,596 Puntos.

Shaquille O’Neal, apodado “Shaq”, redefinió la posición de pívot mediante una combinación inédita de potencia y agilidad. Desde su debut en 1992, su impacto fue sísmico, rompiendo tableros y forzando cambios en la infraestructura de las canastas. Su etapa más gloriosa llegó con los Lakers, logrando tres títulos consecutivos y tres MVP de las Finales.
Con cuatro campeonatos en total y un carisma que lo convirtió en un icono global, Shaq trascendió el deporte. Su legado no solo reside en sus números, sino en haber sido la fuerza más imparable y entretenida en la historia moderna de la NBA.
7. Moses Malone – (1974/1995) – 27,409 Puntos.

Moses Malone fue el primer jugador en saltar directamente del instituto al profesionalismo, forjando una carrera de 21 años marcada por la tenacidad. Conocido como “Chairman of the Boards”, su dominio del rebote ofensivo sigue siendo inigualable en la historia del baloncesto.
Su momento cumbre llegó en 1983, cuando lideró a los Philadelphia 76ers al título tras predecir su famoso “Fo’, Fo’, Fo'”. Con tres trofeos MVP y un anillo de campeón, Malone destacó por su ética de trabajo incansable, consolidándose como uno de los pívots más determinantes y respetados de la NBA.
8. Elvin Hayes – (1968/1981) – 27,313 Puntos.

Elvin Hayes fue uno de los ala-pívots más dominantes y duraderos en la historia de la NBA. Debutó en 1968 liderando la liga en anotación, pero su mayor gloria llegó en 1978, cuando guio a los Washington Bullets hacia el campeonato.
Famoso por su característico tiro en suspensión tras media vuelta y su agresividad en el rebote, Hayes rara vez se perdía un encuentro por lesión, disputando 16 temporadas al más alto nivel. Al retirarse en 1984, figuraba entre los máximos anotadores y reboteadores de todos los tiempos, dejando un legado de tenacidad y excelencia defensiva.
9. Hakeem Olajuwon – (1984/2002) – 26,946 Puntos

. Hakeem Olajuwon redefinió la posición de pívot con una agilidad y coordinación sin precedentes. Tras liderar a los Houston Rockets a campeonatos consecutivos (1994, 1995), “The Dream” se consagró como el único jugador en ganar el MVP, Jugador Defensivo del Año y MVP de las Finales en una misma temporada.
Famoso por su impecable juego de pies y el imbatible Dream Shake, su impacto trascendió la ofensiva; sigue siendo el máximo taponador en la historia de la NBA. Su legado es el de un atleta total que fusionó la potencia física con la elegancia técnica.
10. Óscar Robertson – (1960/1974) – 26,710 Puntos.

Oscar “The Big O” Robertson redefinió la posición de base combinando potencia, visión y anotación. Su hito más emblemático ocurrió en la temporada 1961-62, cuando se convirtió en el primer jugador de la historia en promediar un triple-doble durante todo un año, una hazaña que parecía inalcanzable durante décadas.
Tras años de brillantez individual en Cincinnati, alcanzó la gloria colectiva en 1971 al ganar el campeonato con los Milwaukee Bucks junto a un joven Kareem Abdul-Jabbar. Robertson no solo fue un maestro en la pista, sino un líder fundamental cuya labor fuera de ella transformó los derechos laborales de los jugadores.
