La extraña y a la vez cómica jugada se dio en donde más si no en el fútbol colombiano.
En este partido jugaban el Junior de Barranquilla y América de Cali, cuando el volante Emerson, el piojo Acuña se arrojó al piso como si le hubieran dado un disparo cuando se puede ver que no existió contacto alguno.
El árbitro José Luis Niño cobró penal y desde ese momento se desató la polémica.
Hasta el día de hoy no se sabe cuál fue la falta que vio el árbitro del partido, mire por sus propios ojos.
