Los internos pertenecen a la fundación “Sueños de libertad” que ayuda a personas con problemas de consumo de drogas.
Las escuelas de arte han sido un gran apoyo e incentivo para estos jóvenes, pues al estar privados de su libertad no tienen muchas posibilidades de desarrollar sus talentos y habilidades, las Escuelas de Arte ZonaJ han sido oxígeno para ellos (como lo han manifestado muchos de los asistentes) y una gran oportunidad para hacer un buen uso del tiempo libre.
Además de potenciar sus habilidades artísticas, lo más importante es ser alimentados espiritualmente y que en medio de su condición puedan acercarse más a Dios.

El equipo de tutores de ZonaJ visita semanalmente las instalaciones de la penitenciaria. En Calarcá donde se comparte una hora con el tutor en valores y otra hora con el tutor en artes, en este caso se está enseñando un módulo de guitarra básico y una persona encargada de consejería y apoyo espiritual y moral, es un tiempo bien agradable donde se comparten experiencias con ellos y una gran oportunidad de llevar el mensaje del evangelio a un grupo de personas muy necesitadas de vida y esperanza.

Esperamos continuar llevando a cabo este proyecto y extenderlo a muchas otras personas, grupos e instituciones.
