Boston Dynamics lo ha vuelto a hacer. Si creías que los robots cuadrúpedos eran impresionantes, el Sand Flea (Pulga de Arena) te dejará con la boca abierta. No te dejes engañar por su tamaño compacto; este pequeño robot de cuatro ruedas posee una capacidad de salto que parece sacada de una película de ciencia ficción.
¿Qué lo hace tan especial? El Sand Flea es capaz de impulsarse verticalmente hasta 9 metros de altura, lo cual es suficiente para saltar por encima de vallas, zanjas e incluso aterrizar sobre el techo de un edificio de varios pisos [00:20].
Características clave:
- Estabilidad post-salto: Gracias a su giroscopio interno, el robot se mantiene nivelado durante el vuelo, lo que le permite aterrizar de manera segura sobre sus cuatro ruedas y continuar con su misión inmediatamente [00:13].
- Potencia de propulsión: Utiliza un pistón impulsado por CO2 para generar la fuerza necesaria para sus saltos explosivos [00:09].
- Versatilidad de terreno: Además de saltar, puede navegar suavemente por terrenos irregulares y rocosos con gran agilidad [00:56].
¿Para qué sirve un robot que salta? Desarrollado con financiamiento de DARPA, el Sand Flea está diseñado para misiones de reconocimiento en entornos urbanos o naturales complejos. Su capacidad para superar obstáculos verticales lo convierte en la herramienta perfecta para vigilancia en zonas de difícil acceso sin necesidad de ser un dron volador.t
¿Te imaginas ver a este pequeño robot saltando por tu vecindario? ¡Déjanos tu opinión sobre el futuro de la robótica en los comentarios!
